| Publicado por Tono Martin, el 05 Abril 2008 en Discos, otra |

LÚCAS 15

DE LA ASTURIAS VERDE, PROFUNDA Y SALVAJE

Un genial disco que, revisando el cancionero tradicional asturiano, demuestra que el rock de raíces no depende del folk anglosajón.

Por Tono Martín

Lúcas 15, no, no es un pasaje del Evangelio. Es un grupo y es un disco. ¿De folk? Depende de lo que entendamos por folk. Si uno se refiere a éste como equivalente a raíces americanas o a la repetida hasta la saciedad música celta-irlandesa, está muy, muy equivocado. Bueno, equivocado quizá no, pero seguro que se tendrá un estrechez de miras preocupante. Y es que la palabra folk es muy etérea, es un cajón de sastre donde se amontonan las distintas músicas tradicionales europeas, y digo europeas porque para las del resto del mundo ya se han acuñado términos tales como músicas del mundo u otras generalidades por el estilo. ¿Y qué tiene que ver el folk con el rock? Pues todo. Sin ir más lejos, el rocknroll fue concebido tras el matrimonio entre el blues y el folk blanco asentado en los USA.

De todas formas, la relación entre ambos géneros no se queda en lo genético o en lo genealógico, va mucho más allá. El folk a convivido con el rock de formas muy dispares: o se le ha rescatado manteniendo sus formas pero variando los contenidos, o se le ha mezclado vía turmix con el rock haciendo un género aparte (folk-rock), o se le ha revisado bajo el objetivo del rock, como en el caso que nos atañe. De éste último caso algunos ejemplo claros, a parte del del presente disco, son el Orphans… de Waits, el We shall overcome (…) del Boss, el Murder Ballads de Cave o el reciente The Raising Sand de Plant y Krauss.

Tercera pregunta: ¿Se acabó ya la disertación teórica? Sí. Hablemos del disco. Empezó a grabarse el octubre de 2006 y no ha visto la luz hasta este año, un proyecto de estas características bien merece una elaboración meditada y pausada. Todo surgió por el feliz encuentro entre Xel Pereda y Nacho Vegas, ambos con la idea de un disco de raíces de su tierra natal (Asturias) vagando sin concretarse por sus cabezas. Juntos plasmaron tales ideas de buscar el nexo de unión entre el rock y la música tradicional asturiana (dos géneros con un mismo denominador común, el de música popular) en el grupo Lúcas 15, un proyecto puramente artístico y creativo en paralelo a sus respectivas carreras, que completaron con Chus Naves al piano y órganos, Luis Rodríguez en el bajo y Manu Molina en la batería, ocupándose Nacho y Xel de las guitarras y las voces.

Los once cortes que componen el disco pertenecen al cancionero popular asturiano, son añadas (nanas), romances, canciones de ciego y villancicos. Todos trasladados al campo del rock donde adquieren matices blues, indies o countrys. Sin escatimar en instrumentaciones, los instrumentos modernos asimilan las viejas tonadas y de este modo las guitarras eléctricas, los órganos hammond o la batería crean un nuevo sonido que se ve complementado por una colaboración magistral que dota de profundidad al álbum, la del coro Voces de Cimadevilla. Con sólo todo esto ya logran la afloración de infinidad sensaciones placenteras y sensibles, pero que éstas se ven potenciadas y multiplicadas por una cuidadosísima producción.

Xel se encarga de cantar las baladas y las canciones más alegres, éstas, como la añada Con tomillo y romero, incitan al buen descanso, a la ternura y a la serenidad. Nacho Vegas encaja en la suyas a la perfección pues destilan el mismo aroma que su obra, muchas de la misma temática que las de sus composiciones (amores fatales -Romance de la Pola, Teresina-, historias desgarradoras -El sacaúntos de Allariz-,…) Como siempre, en el caso de Vegas, la voz es un elemento paradójico, casi parece no cantar (deben de habérsela amplificado tremendamente en la producción ) pero tiene ese toque especial que distingue las voces trascendentes de las mediocres.

En conclusión, se trata de un estupendo disco de rock “made in Spain” cuya posible trascendencia histórica hubiese sido mucho mayor si sus autores hubiesen sido anglosajones, pero así es la vida. En cualquier caso, este disco es de los que liberan la mente y la invitan a volar, en este caso a Asturias, a la Asturias verde, salvaje y profunda, a la Asturias de gentes sencillas y humildes de gran humanidad que en tiempos se reunían entorno a las chimeneas, tras acabar la jornada llevando el ganado, para contar y escuchar historias a veces alegres, a veces tristes y trágicas. Recomiendo, por último, la escucha de este disco de forma apacible y serena en una tarde de domingo relajada, sentado en el sillón (o tumbado) preferido del salón, aspirando humo y quizá con la compañía de buena literatura.

Material Audiovisual

Lúcas 15 – Teresina

Lúcas 15
Lúcas 15
2008 Lloriadiscos

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Un Comentario to “LÚCAS 15”

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